domingo, marzo 04, 2007

Nuestros entrañables enfermos.El cartón plastificado.


La enfermedad es un reto a la vida. Es un compromiso con la misma. Es una sacudida para advertirnos que la salud no la compra nadie.Que todos somos iguales ante la enfermedad y el dolor.Cuando hablo con mi gente, encuentro personas, de las que pienso: "... pues anda... si este es más inteligente que yo... si es más listo y más trabajador.Si se hubiese criado en un ambiente menos hostil y más confortable podría ser no como yo... médico...podría ser no solo eso, sino ingeniero, arquitecto etc. " Y entonces te das cuenta de que la vida, el desarrollo y la felicidad dependen no solo de nuestra carga genética sino del ambiente en que nos criamos. Donde venimos, donde crecemos. Viene a cuento esto porque expongo aquí un carton manuscrito de uno de nuestros queridos pacientes. Está plastificado. Es de alquien quien quiso y no pudo. Que está enfermo y quiere sanar. Que quiere cumplir lo que le dice el médico y sus enfermeros.Que quiere ser cumplidor.Por eso expongo este cartón aquí, no como escarnio, no como burla. Lo expongo con una mueca de sonrisa en la cara que hace que recuerde a nuestro paciente de una forma tierna y entrañable. El no tuvo acceso a la cultura y a la educación de nosotros. Bastante hace el pobre. Gracias amigo por permitirme hacer la foto y escribir esto. Un abrazo. Ve con Dios y que te bendiga.De corazón.<>

3 comentarios:

  1. Me alegra entrar en el blog y encontrarme este comentario sobre la cartulina plastificada. ¡Cuanta gente anda por la vida creídos de lo que son! Y es verdad lo mucho que le debemos a las circusntancias, al ambiente, a los amigos y hasta a la suerte. Y a aquellos maestros con mucha vocación y poco sueldo que nos dedicaron tanta atención y afecto. Aquello nos mantiene cerca en la distancia y en el tiempo. Gracias.

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