Xacobeo 2010: El Camino. Primera etapa.





Este viaje está inspirado ,mejor dicho guiado, (las descripciones son tan magníficas que si te lo lees en casa sin hacer el Camino,parece que lo has hecho) en la guia de Salvador y Paco Bedma








FACULTAD DE MEDICINA DE SEVILLA
DESPEDIDA DE LOS ALUMNOS DE SEXTO CURSO
Queridos amigos. Aunque no se haya acostumbrado aún la mirada, permitidme que ya os diga compañeros
Hace seis años
En estos seis años habéis experimentado vaivenes más o menos intensos en vuestras expectativas, vuestra vocación se ha ido perfilando conforme conocíais mejor el mundo el mundo de la salud. Entre las sorpresas de lo no esperado, las alegrías y algún que otro desencanto habéis llegado al final. Han sido muchas las dificultades pero ahora os sentís firmes y seguros en lo que de verdad queríais, habéis dado felizmente el primer paso tal vez el más decisivo hasta ahora de vuestra vida. Ya sois médicos y os sentís con toda razón orgullosos y reconfortados de tanto esfuerzo como os ha costado llegar hasta aquí.
La sociedad también cambia y sus expectativas sobre nuestra profesión; por eso le pide a sus universidades y a sus facultades de medicina un ejercicio de permanente renovación al hilo de sus necesidades y de sus deseos. El final de toda graduación es un buen momento para hacernos esta consideración y en la fidelidad al encargo recibido, devolver a la sociedad, con la satisfacción del deber cumplido, el grupo humano que un día recibimos hoy ya licenciados y dispuestos para el servicio a la salud conforme los deseos y las necesidades de la sociedad.
No me gusta el nombre de despedida para este acto.
Por eso no me despido de vosotros, os dejo mis palabras que son de vuestra facultad esperando una respuesta que sois libres de hacer cuando os parezca y no es necesaria siquiera la conversación, nos sobra con el recuerdo. Con él nos daremos por bien pagados.
Mis palabras que son cuatro y la primera el RECONOCIMIENTO. Con la graduación adquirís un título y un reconocimiento. Se os comienza a poner “cara de médico” y habrá hasta quien os lo dirá. Pero más allá de la anécdota está claro que en cada uno de vosotros ya se vislumbran los rasgos por los que seréis reconocidos profesionalmente. Ya se anuncian, tenéis gestos de conocimiento y calidades y habilidades técnicas aprendidas y sobre todo una alta dosis de humanidad. Quienes os quieren y os esperan ya ven en vosotros el talante del buen médico. Y es que ya sois médicos y eso es ya para todos los días. ¡Como pasa el tiempo! Si parece que fue ayer mismo cuando entrasteis en
La segunda palabra es AGRADECIMIENTO que debe ser mutuo si brota de verdad del corazón. Reconforta el encuentro tras los años con quienes se acuerdan de ti y te saludan felizmente. Yo nunca olvidaré a quienes hicieron posible mis estudios, a mis maestros y no he perdido ocasión para manifestarlo.
Para ser médico, como para todo en la vida, necesitamos maestros. Yo he tenido la suerte de tener muchos y muy buenos maestros. Algunos de mi infancia y adolescencia en Alcalá aún viven, casi centenarios, con nosotros. Otros fueron dejando a lo largo mi carrera su impronta particular, su carácter y su enseñanza. Hubo de todo: rigurosos y benevolentes, simpáticos y antipáticos, amables y fríos, sabios y menos sabios, buenos y no tan buenos profesores a los que debo en gran parte lo que soy. También he aprendido muchas y muy importantes enseñanzas de mis compañeros: la primera la amistad, virtud sin la cual ni se es médico ni se es persona. De mis compañeros aprendí bastante del arte de estudiar y trabajar en equipo, asignaturas obligadas para todo el que quiera ejercer la medicina, y también de su experiencia, especialmente de mis compañeros sanitarios de las guardias en el ambulatorio de Alcalá, médicos y no médicos, celadores y gente buena que serán siempre mis amigos, enfermeros que antes se llamaban practicantes y cuyo recuerdo aún me estremece por tanto como les debo a sus consejos y a su bien hacer. Pero mis principales maestros han sido y siguen siendo los enfermos.
Quien no se deje enseñar por los enfermos, nadie que no ponga en práctica lo que los enfermos continuamente nos están enseñando puede ejercer con nobleza la medicina. A ellos les debemos lo más importante, aquello por lo que vale y merece la pena ser médico. De ellos aprendemos el arte de la empatía y en su enfermedad encontramos la fuerza que mueve nuestra compasión. En los libros, en los laboratorios y en las clínicas está el primer saber, el que nos apasiona. De los sabios y de los profesores recibimos el consejo y la experiencia. Pero la medicina por encima de todo es encuentro y amistad y hasta ahí sólo se llega contemplando, escuchando y aprendiendo día a día de tus enfermos.
Igual que el médico debe estar siempre agradecido a sus enfermos, el profesor debe estarlo a sus alumnos. Los estudiantes dan sentido a nuestra profesión y a lo que hacemos, a nuestra vida vocacionada y realizada, más allá del triunfo profesional o el lustre de la ciencia. El agradecimiento siempre es mutuo. Nos necesitamos constantemente los unos a los otros: el alumno al profesor y el profesor al alumno, el enfermo al médico y el médico al enfermo. Nadie es totalmente sabio ni en absoluto ignorante como nunca llegamos a estar irremediablemente enfermos. Siempre queda algo que alentar, un resto de salud que bien cuidado puede llegar a dar sentido a toda una vida.
La tercera palabra es RECAPITULACIÓN. Termináis un capítulo y empieza otro. Es el momento de resumir lo aprendido, de recapitular. Con la recapitulación vamos escribiendo tranco a tranco el libro de nuestra vida. Termina un acto pero el argumento continúa. En la recapitulación repasamos todo lo vivido al tiempo que abrimos el camino de lo que aún nos queda por vivir. Termináis el capítulo de un libro inacabado pues está claro que el siguiente, el capítulo el MIR siguiendo el hilo del que acabáis de abandonar.
Aprended de la experiencia y seguid siempre abiertos al futuro. No dejéis nunca de ser jóvenes. Nunca se es demasiado viejo para aprender como nunca se es demasiado joven para enseñar. De vosotros aprendimos muchas cosas los profesores, especialmente a ser mejores. Como el clínico aprende del enfermo a ser mejor clínico y todos aprendemos de todos en el arte de vivir. Comenzamos el Grado sobre los surcos de lo vivido. Ya nada sería igual, pero tampoco diferente. Lo esencial no cambia y eso es lo importante. En la vida no perdáis nunca de vista lo esencial, lo que le da sentido; aquello por lo que luchamos y vivimos y que hemos escogido como profesión.
Y la última palabra es, perdonadme si me paso de tiempo y de palabra, RECOMENDACIÓN. Sois médicos para humanizar la vida; para hacerla posible en todas las circunstancias, para que la enfermedad no sea obstáculo para ningún proyecto de vida. Ya sabéis como intentarlo. Os falta aprender a hacerlo y hacerlo bien.
De todos los días que aquí habéis pasado os pido que conservéis el tesoro de la sabiduría, huesped de la alegría, amiga de la prudencia y hermana de la reflexión. Aunque todos nos debemos a todos aprended a ser sabios por vosotros mismos pero con la humildad de sabernos siempre necesitados de los demás. Como está recogido en el viejo aforismo del salón de grados no se trata se saber mucho sino de saber bien. Que nunca os falten las virtudes de la prudencia, la alegría y la humildad. Con ciencia, prudencia y paciencia todo se alcanza. Y sobre todo no olvidéis nunca que sois médicos. Poned calor humano en todo lo que hagáis.
Jose María Rubio Rubio. 2 de Junio de 2010

Salvi,Mamen,Tere y yo. Paseando por Tui, desde donde iniciamos el Camino,escuchamos cerca de la Catedral algo inesperado. Compartimos con vosotros estos momentos de paz, sosiego,belleza y transcendencia que transmitían este magnifico Coro de Vigo

canciones | |
| 10. AGAIN From time to time I try to find another way What can I do when I can't see the way But now again It feels like going around or back to the past But from time to time I try to find another way But now again And now again
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y de http://blogs.murcia.es/walaguadalupe/2008/10/01/heraldica/









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August 25, 2009 — The World Health Organization (WHO) has issued guidelines for antiviral treatment for novel influenza A (H1N1) and other influenza. The purpose of the new recommendations, which were posted online August 20, is to provide a basis for advice to clinicians regarding the use of the currently available antivirals for patients presenting with illness caused by influenza virus infection, as well as considerations regarding potential use of these antiviral medications for chemoprophylaxis.
On the basis of a review of data collected with previously circulating strains, and treatment of human H5N1 influenza virus infections, the new guidelines expand on recommendations published in May 2009, titled ʺClinical management of human infection with new influenza A (H1N1) virus: Initial guidance." These new guidelines do not change recommendations in the WHO rapid advice guidelines on pharmacological management of humans infected with highly pathogenic avian influenza A (H5N1) virus.
"In April 2009, the [WHO] received reports of sustained person to person infections with [H1N1] virus in Mexico and the United States," write Edgar Bautista, from Médico Neumólogo Intensivista, Jefe de UCI-INER in Mexico, and colleagues. "Subsequent international spread led WHO to declare on 11 June 2009 that the first influenza pandemic in 41 years had occurred. This 2009 pandemic H1N1 influenza virus has now spread worldwide, with confirmed cases of pandemic H1N1 virus infection reported in more than 100 countries in all 6 WHO regions[, which] has led to the need to add to the existing guidance on the use of antivirals."
The new recommendations highlight oseltamivir and zanamivir, which are neuraminidase inhibitors, and amantadine and rimantadine, which are M2 inhibitors. Suggestions are also provided regarding the use of some other potential pharmacological treatments, such as ribavirin, interferons, immunoglobulins, and corticosteroids.
Management of patients with pandemic influenza (H1N1) 2009 virus infection is the primary focus of the statement, although it also includes guidance regarding the use of the antivirals for treatment of other seasonal influenza virus strains, as well as for infections resulting from novel influenza A virus strains.
The guidelines urge country and local public health authorities to issue local recommendations for clinicians periodically, based on epidemiological and antiviral susceptibility data on the locally circulating influenza strains. As the prevalence and severity of the current pandemic evolves, WHO anticipates that additional data will be forthcoming that may require revision of the current recommendations. WHO therefore plans to review the guidance no later than September 2009 to determine whether modifications to the recommendations are needed.
Recommendations for Antiviral Treatment of H1N1
For patients with confirmed or strongly suspected infection with influenza pandemic (H1N1) 2009, when antiviral medications for influenza are available, specific recommendations regarding use of antivirals for treatment of pandemic (H1N1) 2009 influenza virus infection are as follows:
Recommendations for Chemoprophylaxis of H1N1
Specific recommendations regarding the use of antivirals for chemoprophylaxis of pandemic (H1N1) 2009 influenza virus infection are as follows:
For treatment of mild to moderate uncomplicated clinical presentation of infection with multiple cocirculating influenza A subtypes or viruses with different antiviral susceptibilities, patients in at-risk groups should be treated with zanamivir or oseltamivir plus M2 inhibitor (noting that amantadine should not be used in pregnant women). Otherwise-healthy patients with this presentation need not be treated.
When the clinical presentation of infection with multiple cocirculating influenza A subtypes or viruses with different antiviral susceptibilities is severe or progressive, all patients should be treated with oseltamivir plus M2 inhibitor, or zanamivir.
For treatment of mild to moderate uncomplicated clinical presentation of infection with sporadic zoonotic influenza A viruses including H5N1, the at-risk population should be treated with oseltamivir or zanamivir, and the otherwise-healthy population with oseltamivir. All patients, regardless of risk status, with severe or progressive presentation of infection with sporadic zoonotic influenza A viruses including H5N1 should be treated with oseltamivir plus an M2 inhibitor.
WHO Rapid Advice Guidelines on Pharmacological Management of Influenza Virus. Published online August 20, 2009.